35 años del primer Mundial femenino: cómo China 1991 cambió para siempre el fútbol que seguimos hoy
Redacción Apuestas Futbol Femenino · 7 de junio de 2026

En noviembre de 1991, hace 35 años, doce selecciones femeninas de todo el mundo viajaron a China para disputar un torneo que la FIFA tardó décadas en autorizar. Lo llamaron "Primera Copa Mundial Femenina FIFA" —sin mencionar la palabra "Copa del Mundo" en el nombre oficial, una pequeña muestra de cuánto costó ese reconocimiento—. Hoy, con España a un paso de clasificarse para el Mundial de Brasil 2027, tiene sentido mirar hacia atrás y entender de dónde venimos.
Por qué costó tanto llegar a 1991
El fútbol femenino no nació en 1991. Las mujeres llevaban décadas jugando de forma organizada en varios países, muchas veces con prohibiciones activas de sus propias federaciones. En España, la Real Federación Española de Fútbol no prohibió formalmente que las mujeres jugaran hasta 1971, pero tampoco reconoció ni organizó el fútbol femenino hasta muchos años después.
En ese contexto, que la FIFA organizara un Mundial femenino en 1991 fue un paso enorme, aunque tardío. Antes hubo un Torneo Invitacional en 1988 y varios campeonatos extraoficiales en los años 70, incluido un llamado "Mundial fantasma" de 1971 en Italia en el que se enfrentaron selecciones no reconocidas por sus federaciones.
Cómo fue aquel torneo de 1991
El torneo se disputó entre el 16 y el 30 de noviembre en cuatro ciudades chinas: Guangzhou, Foshan, Jiangmen y Zhongshan. Participaron 12 selecciones divididas en tres grupos.
China fue la anfitriona y marcó el primer gol de la historia del Mundial Femenino en el partido inaugural contra Noruega, que ganó 4-0. El primer penalti de la historia del torneo también se produjo en esa edición, al igual que la primera prórroga.
En la final, Estados Unidos derrotó a Noruega 2-1 y se convirtió en la primera campeona del mundo. La jugadora más valiosa del torneo fue Carin Jennings Gabarra.
Lo que cambió después
El impacto de aquel torneo fue especialmente profundo en Estados Unidos. La inversión en fútbol femenino que siguió transformó al equipo americano en la potencia dominante de las siguientes décadas. Ese proceso también impulsó el NWSL —la liga femenina profesional de Estados Unidos— y sirvió de modelo para lo que más tarde serían la WSL en Inglaterra y la Liga F en España.
En Europa, el camino fue más lento. La Women's Champions League no comenzó hasta 2001-02. En España, la Liga F como competición profesional de primer nivel es todavía relativamente joven.
Por qué importa ahora
Cuando este martes España juegue en Reikiavik para clasificarse al Mundial de Brasil 2027, las jugadoras que salten al campo son herederas directas de ese primer torneo de 1991. Alexia Putellas, Aitana Bonmatí, Patri Guijarro y sus compañeras pueden disputar un Mundial Femenino con contratos profesionales, cobertura televisiva y estadios llenos porque alguien en 1991 —sin cámaras, sin estadios llenos, sin reconocimiento real de sus propias federaciones— jugó ese primer torneo de todos modos.
El primer gol de la historia del Mundial Femenino lo marcó una jugadora de la selección china en un estadio de Guangzhou. Nadie lo vio en directo en España. Treinta y cinco años después, el martes hay partido. Y se puede ver en La 1 de TVE, gratis, a las 21:00 horas.
Las apuestas son entretenimiento, no una fuente de ingresos. Empieza con 5 euros. +18. Solo con dinero que te sobre.
Apuesta con responsabilidad
+18 · Solo con dinero que te sobre · Si deja de ser divertido, para.